Se trataba de quemar aquellas cosas que aun teníamos guardadas, pero que como cristianos ya no debíamos de conservar más, ese día quemamos varios vinilos de agrupaciones seculares, libros, Cd y casetes de bandas de géneros que no tenían nada que ver con el metal pero que no debíamos de tener en nuestro poder.
Incluso llegamos a quemar discos que algunos llamarían cristianos, pero eran realmente ambiguos y no hablaban claro acerca de su fe, así que decidimos quemarlos también y de esa forma sacar cualquier ambigüedad de nuestras vidas.
Y aunque solo fuimos cuatro personas, tenemos la esperanza de que en futuras oportunidades que hagamos lo mismo haya mucho más personas que se decidan a renunciar al mundo y así poder darle a Dios toda la gloria incluso en algo que pareciera no tener importancia como la música.
Dios es un Dios santo y quiere que nosotros vivamos en Santidad.
Y bueno como dicen las imágenes valen más que mil palabras, aquí les dejamos las imágenes de este evento, disfrútenlas.



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada