Nunca conocí personalmente a Abel Gómez, pero durante un tiempo estuve conversando con él por msg y, junto a otro amigo, tuvimos el privilegio de adquirir algunos materiales de su sello, Lament Records. Abel siempre se mostró agradecido por nuestro apoyo y hablaba de su ministerio y de su llamado, que no era fácil, pero seguía perseverando con todo su corazón.
Tal vez algunos tenían algunos problemas con algunas de las cosas que pensaba, yo veía a un hombre de Dios que quería compartir la Palabra y que ayudo a muchas bandas a través de su sello y además Lament la banda que levanto y con la que persevero fue de bendición para muchas personas.
Hace unos días recibí la noticia de la partida de Abel y, aunque habíamos dejado de conversar hace un tiempo, me sorprendió su fallecimiento a una edad tan temprana (50 años). La verdad que se le extrañará, porque creo que personas como él son necesarias y cada vez más escasas. Oremos por su esposa y su hijo, que lo necesitan.
Otro guerrero ha atravesado el umbral.
